Mutual P. Federico Grote

Nos une el bien común
Informes:
Oficina de la Mutual: Billinghurst 1669, P. B.
Tel. 4821-1001 Int. 1027 / 4120 / 4670
Nuestros beneficios

 ¿Quiénes somos?

Nuestra Asociación Mutual se funda en los principios mutualistas, de acuerdo a las enseñanzas de la Doctrina Social de la Iglesia, para todas las personas de buena voluntad, sin importar condición social, política o religiosa.

Su nombre, Padre Federico Grote, es una invocación para que nos guíe en la realización de nuestra misión, orientando nuestro trabajo cotidiano.

 

Misión

Cultivar los valores de la solidaridad, dignidad de la persona, participación y bien común desde el ámbito laboral.

Esta misión se llevará a cabo a través de:

- Promover espacios de encuentro con uno mismo, con Dios y con los demás, buscando valorar y reconocer la esencia de la persona.
- Fomentar y facilitar el acceso a la educación y a la formación profesional.
- Ofrecer acceso a la cultura (esparcimiento, recreación y turismo).
- Facilitar el acceso a bienes y servicios.


Nuestra Visión
Ser una Asociación Mutual centrada en la persona, cuya actividad esté sustentada en los valores de la Doctrina Social de la Iglesia, fomentando el bienestar del trabajador y su familia.

 

Valores

Los principales valores para lograr nuestra misión son:

- Dignidad de la persona humana.
- Bien común.
- Solidaridad.
- Participación.

Nuestra historia

La figura del Padre Federico Grote nos inspiró a fundar una institución basada en los valores cristianos que él vivió durante su vida y que lo trascendieron.

El P. Grote desarrolló una importante obra en el campo de la acción social; fue maestro de políticos, sindicalistas, laicos comprometidos, sacerdotes y religiosos en la defensa de los derechos de los trabajadores, respetando la personalidad de todos y su propio proyecto de vida, sin dejar de testimoniar con su palabra y ejemplo, las bondades de los valores evangélicos.

Desde los orígenes de la institución existió entre los socios de los Círculos el mutualismo, expresado a través de la prestación de servicios médicos, subsidios por enfermedad y por cesación de ingresos salariales, etc. como una demostración de solidaridad cristiana y social. Este sistema pudo funcionar con limitaciones dentro de núcleos reducidos, pero al extenderse en número de socios, se advirtió la necesidad de una transformación que llevara a la centralización de los servicios mutuales. Así se fundó en 1938 el Sanatorio San José, y en 2006 la Asociación Mutual Padre Federico Grote, con centro de actividades en la atención de la salud y la provisión de medicamentos, apuntando a otros pilares de la institución como son la formación y la instrucción en diversos campos, el turismo y la recreación. Además, se contemplan ideas para generar empleos, siendo ideales para el largo plazo la construcción de viviendas.

 

¿QUÉ ES UNA MUTUAL?

 La Ley Orgánica de Mutualidades expresa en su artículo 2º lo siguiente:
«Son asociaciones mutuales las constituídas libremente, sin fines de lucro, por personas inspiradas en la solidaridad, con el objeto de brindarse ayuda recíproca frente a riesgos eventuales, o de concurrir a su bienestar material y espiritual mediante una contribución periódica»

La asociación a una mutual es voluntaria, no obligatoria. Sólo su deseo de tomar los servicios que ella presta, lleva a la persona a inscribirse como socio, y su participación está regida por un cuerpo de normas: los estatutos y los reglamentos de servicios. De esta manera, la actividad del socio dentro de la entidad es orgánica y no anárquica e individualista.

La mutualidad no establece diferencias de credos, razas o ideologías, y está regida por el principio de igualdad, por lo que se la considera un verdadero modelo de democracia.

La asociación mutual es una sociedad civil, de carácter privado, cuya personería mutual otorgada por el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social le confiere el carácter de «sujeto de derecho», es decir que preserva su autonomía dentro del marco legal existente.

La contribución solidaria al incremento del patrimonio común y la igualitaria distribución de los servicios son sus objetivos. Por esta razón, la Asociación Mutual no responde a otros intereses que no sean los de los asociados, en la medida en que su fuente principal de recursos está formada por la contribución periódica y regular (o sea la cuota social) que aporta cada socio.