La Federación de Círculos Católicos de Obreros fue fundada por el P. Federico Grote, para dar vida en tierra argentina al pensamiento luminoso de la Encíclica Rerum Novarum de S. S. León XIII. Nacen así los Círculos de Obreros, el 2 de febrero de 1892.
Fueron numerosas las conquistas sociales logradas por el impulso de sus petitorios, de los cuales se nutrió la legislación laboral argentina, donde se destacan las leyes de descanso dominical, reglamentación de trabajo de menores y mujeres, protección del salario, accidentes de trabajo, casas baratas, de jubilación, protección al ahorro, entre otras.
Desde un principio existió entre los socios de los Círculos el mutualismo, es decir, la prestación de servicios médicos, subsidios por enfermedad y por cesación de ingresos salariales, etc. como una demostración de solidaridad cristiana y social. Este sistema pudo funcionar con limitaciones dentro de núcleos reducidos, pero al extenderse en número de socios, se advirtió la necesidad de una transformación que llevara a la centralización de los servicios mutuales, a través de la creación de lo que fue la soñada meta: el Sanatorio San José. El mismo presta hoy un servicio de salud de calidad médica y tecnológica acorde a los requerimientos de estos tiempos.