Cura José Gabriel Brochero

 

Juan Pablo II, cuando se le explicó quién era el Cura Brochero, acertó en decir:

 "Entonces el Cura Brochero, sería el Cura de Ars de la Argentina".

 

 

El pasado 18 de abril el obispo de Cruz del Eje, monseñor Santiago Olivera, hizo entrega en la Santa Sede, del proceso iniciado en Córdoba sobre el presunto milagro atribuido a la intercesión del padre Brochero. Ahora se encuentra en Roma para ser estudiado en la Congregación vaticana para las Causas de los Santos.

Mientras tanto, monseñor Olivera, en cuya jurisdicción episcopal se hallan los lugares de actuación del Cura Brochero, señaló que es muy importante que durante este tiempo de espera los argentinos eleven plegarias a Dios por la pronta beatificación del Cura Gaucho (ver oración al final).

 

SU VIDA Y VOCACION:

José Gabriel del Rosario Brochero nació el 16 de marzo de 1840 en Villa de Santa Rosa, en las márgenes del río Primero, al norte de la provincia de Córdoba. Sus padres fueron doña Petrona Dávila y don Ignacio Brochero. Fue bautizado al día siguiente en la parroquia de Santa Rosa. Bromeando sobre el día de su bautismo decía que "de nacimiento era bien conformado y lindo de rostro, pero como nací en un día de lluvia cerca de Santa Rosa en un lugar llamado Carreta Quemada, al llevarme al otro día a bautizar sobre una yegua negra, por el mucho barro la yegua resbalaba, y en uno de esos tropiezos en que casi rodamos fue tal mi sobresalto que del susto y terror se me contrajo la cara y me quedó así de ahí en adelante".

El 5 de marzo de 1856 ingresa al Seminario de Nuestra Señora de Loreto y en 1858 concurre a la Universidad Nacional Mayor de San Carlos en donde conoce a varias personalidades que se destacarán en el ámbito nacional, entre las que se encuentra el futuro presidente Celman, con el que inicia una amistad que perdurará a lo largo de sus vidas.

Durante sus años de seminarista en Córdoba, Brochero conoce y concurre a la Casa de Ejercicios que dirigían los jesuitas. Experimenta personalmente la eficacia de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio y colabora eficazmente con los sacerdotes que los dirigen. Así, muy pronto, con la autorización de sus superiores, se convierte en "doctrinero" y "lector" durante los Ejercicios, es decir, el brazo derecho del sacerdote responsable de los mismos. La pastoral de los Ejercicios Espirituales implementada por el Cura Brochero ha tenido como principal catalizador a la Casa de Ejercicios, verdadera institución de la conversión. Él, con su intervención pastoral, ha hecho posible que la conversión fuera patrimonio de todos. Sus Ejercicios no pertenecen a una élite. Sin perder el valor de la personalización, en tanto que hay propuestas diferenciadas según grupos y personas, logra una verdadera "democratización" de los Ejercicios y la conversión. Esta pastoral no se dirige a algunos elegidos de ocasión, sino a la masa del pueblo. Y han participado de ellos representantes de todas las clases sociales, aunque con mayor disposición de parte de los más humildes. Los Ejercicios, en realidad han sido la herramienta del Cura Brochero para esculpir en el alma de las personas, las comunidades y la sociedad toda, el espíritu cristiano y sus consecuencias en todos los órdenes de la vida.

El Padre Brochero es ordenado sacerdote en 1866, celebrando su primera misa el 10 de diciembre, a sus 26 años de edad.

A fines de 1867 despuntaba en Córdoba el primer brote del terrible cólera que segó más de 4.000 vidas en poco tiempo. Son aquellos, días de terrible aflicción, de pánico y mortandad nunca vistos en la capital y en toda la provincia. Dura ocasión que acicatea y pone a prueba el celo incoercible del joven sacerdote que se prodiga enteramente, jugándose sin miramientos la salud y la vida en favor de sus prójimos.

Un testigo del horrendo flagelo lo constata: "Brochero abandonó el hogar donde apenas había entrado para dedicarse al servicio de la humanidad doliente y en la población y en la campaña se le veía correr de enfermo en enfermo, ofreciendo al moribundo el religioso consuelo, recogiendo su última palabra y cubriendo la miseria de los deudos. Este ha sido uno de los períodos más ejemplares, más peligrosos, más fatigantes y heroicos de su vida".

El 24 de diciembre de 1869 parte de la ciudad de Córdoba para hacerse cargo del curato de San Alberto, actualmente conocido como el Valle de Traslassierra, instalado en la localidad de Villa del Tránsito. Allí inicia su misión edificando la "Casa de Ejercicios Espirituales de Traslasierra". Organiza a los pobladores de esa región, entonces muy apartada, construyendo con los vecinos el llamado Camino de las altas cumbres, incluyendo interesantes puentes de piedra, que al cabo de 200 km unen la población de Villa del Tránsito (actual Villa Cura Brochero) con la ciudad de Córdoba.

También bregó para que se extendiera el ramal ferroviario desde Villa mercedes hasta Cruz del eje, aunque no obtuvo el mismo éxito para que se trazara un ferrocarril desde la ciudad de Córdoba directamente hasta Villa del Tránsito.

 

SUS ÚLTIMOS AÑOS DE VIDA

El 2 de febrero de 1908, casi ciego y sordo, achacoso y con el imperdonable mal de Hansen (lepra), renuncia a su parroquia, imposibilitado de atenderla. Con admirable resignación abrazó la pesada cruz con que Dios quiso probar su trabajosa ancianidad. Sus últimos años son cátedra elocuente de acrisolada virtud. Entregó piadosamente su alma el 26 de enero de 1914 en su Villa del Tránsito, a sus 73 años de vida. Sus restos, por deseo suyo, descansan en la capilla de la Casa de Ejercicios. Quiso yacer allí para que los ejercitantes lo pisaran y rogaran por él. En la losa, blanca y simple, que perpetúa su nombre, se encuentra esta breve inscripción, síntesis de su vida y de su obra:

 

Perseverans atque victor
(Perseverante y victorioso)
Apóstol de la religión y del trabajo,
de la unión y de la paz.


La causa de su beatificación

En el mes de marzo de 2009 el arzobispo de Córdoba, monseñor Carlos Náñez, abrió el proceso que analizará un presunto milagro atribuido a la intercesión del Cura Brochero. Este paso lo deja a las puertas de la beatificación.

De comprobarse la curación milagrosa, Brochero dará un paso importante en el proceso hacia la canonización, que demandará el reconocimiento de un milagro para ser declarado "beato" y un segundo, ocurrido con posterioridad al primero, para llegar al honor de los altares o santidad.
La Iglesia estudia, según trascendió, la posible intervención del sacerdote en la sanación de un bebé que nació al quinto mes de gestación con muy pocas chances de sobrevivir, y que hoy tiene 18 años y vive en Villa Cura Brochero, sin que trascienda su identidad.
Los datos del episodio fueron aportados por la comunidad de laicas consagradas "Virgen de Luján", tras revisar numerosa documentación sobre testimonios y gracias concedidas por el "cura gaucho".

La causa de beatificación del Cura Brochero estaba paralizada desde hace varios años, por eso la Iglesia alienta su avance, sobre todo porque aspira a declararlo patrono de los sacerdotes argentinos una vez que sea proclamado santo.

 

Para pedir la beatificacion del cura brochero

Señor, de quien procede todo don perfecto,

Tú dispusiste que José Gabriel del Rosario

fuese pastor y guía de una porción de tu Iglesia,

y lo esclareciste por su celo misionero,

su predicación evangélica

y una vida pobre y entregada.

Te suplicamos que completes tu obra,

glorificando a tu siervo con la corona de los santos.

Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.  

Oración para la devoción privada con licencia del Arzobispado de Córdoba.