Círculo Católico de Obreros de Villa Ballester

Fecha de fundación: 4 de septiembre 1965
Dirección: Moreno 2641 (Ex 270),
CP 1653, Villa Ballester, Provincia de Buenos Aires.

(011) 4720-8431

e-mail: sergiogalice@gmail.com

http://comedorsocial-m-t-c.blogspot.com


En este Círculo funciona el Comedor Madre Teresa de Calcuta, lo que significa la parte más importante de la vida del Círculo, aunque también tienen una fuerte presencia en la pastoral parroquial, en donde se suman y colaboran con todas las iniciativas apostólicas. Todas las navidades, desde hace varios años, presentan en la Plaza Mitre un pesebre viviente formado por los chicos del comedor y de la parroquia, que atrae cada vez más público y tiene cada año mayor organización.

Uno de los fundadores del comedor y actuales colaboradores, Eduardo Golino, responde algunas preguntas sobre su origen y funcionamiento.

¿En qué año y cómo surgió la idea de que en el Círculo funcionara un comedor?

Siempre nos guiaron las enseñanzas del padre Federico Grote, fundador de la obra, quien se ocupó de los trabajadores que más necesitaban y que tenían más carencias. Tomando este modelo y orientados por el íntegro consejo de Francisco Maggi, gran dirigente y maestro de jóvenes de nuestro círculo, y analizando las necesidades del lugar donde éste se hallaba ubicado, surgió casi como algo imperante. En nuestro municipio (San Martín) existen 53 villas de emergencia y asentamientos, es decir, una villa por Km cuadrado. En la decisión de fundar el comedor también influyó la crisis del 2001, la peor crisis en toda nuestra historia, en la que quedaron un montón de hermanos marginados, sin trabajo y en la pobreza absoluta. Quisimos darle a todos ellos no solo una taza de leche con pan sino, fundamentalmente, todo el afecto y el amor que se pueda dar. Eso es lo más importante y el fundamento de nuestro accionar, con el cual nos guiamos y basamos toda la acción solidaria de la filial.

¿En qué consiste la asistencia que brinda el comedor y a quiénes está dirigida?

La asistencia consiste en brindarle a quienes se acercan una merienda reforzada (para muchos es la cena). También se brinda ayuda escolar tres días a la semana, atención psicopedagógica, peluquería, entre otros servicios. Se trata de crear un espacio en el que se promueva la inclusión y la igualdad. En la medida de nuestras posibilidades, tratamos de involucrarnos en la solución de los problemas de cada familia, tratando de colaborar con medicamentos, vestimenta y calzado y hasta la obtención de algún empleo si es posible.

¿Qué capacidad de asistencia poseen?

En el 2001, cuando pusimos en marcha esta idea, sólo podíamos dar atención a un máximo de 20 personas por día, debido a nuestro escaso presupuesto.

Pero siguiendo las enseñanzas del padre Grote, que creó una institución de “puertas abiertas”, y confiando plenamente en la  providencia, todos los días abrimos nuestras puertas a las 16 horas para se acerque a compartir la mesa todo el que lo necesite, sea pequeño, chico, joven o abuelo. La cantidad diaria de asistentes al comedor varía: pero el promedio es de 70 personas a lo largo de todo el horario; a veces hemos llegado a atender 120 personas.

Para el funcionamiento del comedor, ¿cómo se gestiona la obtención de ayuda, tanto de alimentos como de voluntarios?

Dios nos ha ayudado y bendecido enormemente: lo vivenciamos en el día a día. Los voluntarios y colaboradores se multiplican a diario, todos se suman a esta obra de amor. En cuanto a la obtención de alimentos, quiero mencionar la importantísima ayuda de la Fundación Banco de Alimentos, que es una institución que busca crear un vinculo transparente entre los que padecen hambre y aquellos que quieren evitar este sufrimiento y que saben que cada aporte, grande o pequeño, puede hacer la diferencia entre un plato vacío y uno con comida. A partir de presentarles a la institución y de que pudieran comprobar la realidad de la obra, es que accedimos a ser beneficiarios de esta fundación. Gracias a su ayuda es posible atender a tanta gente.

¿Notaron algún cambio durante el último año en cuanto a la cantidad de gente que asiste al comedor?

Lamentablemente sí, la cantidad se ha incrementado, vienen muchas personas provenientes de distintos asentamientos, de hogares muy humildes. Soñamos y luchamos con la utopía de que un día nadie tenga necesidad de venir. Que todos puedan comer en familia en su propio hogar. Por eso, como decía Mons. Jorge Casaretto, “No debemos limitarnos al reparto de alimentos y asistencia social. También hay que denunciar las injusticias y enfrentar con energía la lucha contra la pobreza”. En eso estamos. Estaremos felices el día en que nadie necesite este tipo de comedores.

El nombre del Comedor es Madre Teresa de Calcuta. ¿Qué representa ella para ustedes?

El nombre lo elegimos en forma unánime entre todos los miembros de Comisión Directiva. Ella fue testimonio vivo de amor a Jesucristo por su entrega total sirviendo con amor a los “más pobres entre los pobres”. Personalmente la admiro y siempre la tomo como modelo a seguir. Hay una anécdota de ella que me encanta, y que me interesaría compartir: en una ocasión una persona le sugirió que haría mucho más para terminar con la pobreza si enseñara a pescar en vez de dar el pescado. Ella respondió “Las personas que yo ayudo no se valen por si mismas, no se pueden parar. No pueden sostener la caña. Yo les daré el alimento y después se los enviaré a usted para que les enseñe a pescar”.

Algunas fuentes de ingresos para el comedor son la venta de papel y de tapitas de gaseosa. ¿Cómo lo recolectan?

Algunas personas llevan el material directamente al Círculo; y en otros casos pasamos los fines de semana por sus casas y lo retiramos. En la sede clasificamos el material y cuando los depósitos están completos procedemos a la venta. Lamentablemente, el precio ha bajado notablemente en los últimos meses, pero esta sigue siendo una ayuda para los gastos generales, y con el reciclado contribuimos y enseñamos a preservar la ecología.

¿Qué proyectos tienen en el futuro inmediato?

Nuestro desafió inmediato es brindar capacitación; ya están hechas las primeras conexiones para su desarrollo, y aunque estamos un poco limitados con el tiempo y el lugar, lo concretaremos. Dar capacitación es, de alguna manera, completar esta acción solidaria del círculo. También está previsto el dictado de charlas sobre prevención de adicciones; lamentablemente, esta es otra realidad que golpea cada vez más en hermanos de bajos recursos.

¿De qué manera se puede colaborar con el comedor del Círculo de Villa Ballester?

La verdad es que de varias maneras. Como se mencionó anteriormente, reciclamos papel y tapitas de gaseosa para su posterior venta; también recibimos alimentos, pañales, ropa y calzado de todo tipo. Las necesidades de algunas familias que asisten a diario superan nuestra capacidad de asistencia y en algunos casos preparamos bolsas con mercadería, ropa y cuando hay, pañales.

También organizamos bingos familiares para recaudar fondos; asistir o colaborar con premios es también una forma de ayudar.

Por último, es necesario decir que en estos años se ha logrado mucho, quizás mucho más de lo que nosotros podemos contabilizar, percibir o disfrutar. Algunos hechos que nos llenan de satisfacción son los bautismos, los festejos de cumpleaños, de fiestas de 15 años que organizamos entre todos, los viajes a Luján, jornadas deportivas y campamentos a Mar del Plata. Pasaron por nuestro comedor muchos chicos y adolescentes y nos llena de satisfacción saber que las posibilidades de ellos se extendieron más allá de nuestra asistencia: algunos hoy son profesionales, como el caso de una instrumentadora quirúrgica. Pero lamentablemente esto no ha sido posible para todos: aún muchos siguen en la calle y en estado de riesgo. Dios proveerá.

 

“Lo que hacemos es solo una gota en el océano, pero si no lo hicieramos el océano

 carecería de ella”

Madre Teresa